
Patatas bravas madrileñas
Las auténticas patatas bravas de Madrid con su salsa picante y ahumada casera. Patatas fritas a dados crujientes por fuera, tiernas por dentro, bañadas en la brava más adictiva.
20 min
30 min
4
Media
Ingredientes
800 g Patatas agria o Kennebec
500 ml Aceite de oliva suave
200 g Tomate triturado
1 cucharada Pimentón picante de La Vera
1 cucharadita Pimentón dulce ahumado
1 cucharadita Tabasco o cayena
1 cucharada Harina de trigo
100 ml Caldo de pollo
2 unidades Diente de ajo
al gusto Sal
Preparación
Hacer la salsa brava
Calienta 3 cucharadas de aceite a fuego medio. Sofríe los ajos picados sin que se quemen. Añade la harina y remueve 1 minuto. Incorpora el tomate triturado, el pimentón picante, el dulce ahumado y el tabasco. Vierte el caldo y cocina 15 minutos a fuego suave removiendo hasta obtener una salsa espesa y brillante. Tritura con batidora y reserva caliente.
Cortar las patatas
Pela las patatas y córtalas en dados irregulares de unos 3cm. Remójalas en agua fría 30 minutos para eliminar el exceso de almidón. Escurre y seca muy bien con un paño limpio. Este paso es crucial para que queden crujientes.
Primera fritura
Calienta el aceite a 140°C. Fríe las patatas en tandas durante 8-10 minutos hasta que estén cocidas por dentro pero sin color. Retira y deja escurrir sobre papel absorbente. Puedes hacer este paso con antelación.
Segunda fritura
Sube la temperatura del aceite a 190°C. Fríe las patatas ya cocidas en tandas durante 2-3 minutos hasta que estén bien doradas y crujientes por fuera. Retira sobre papel absorbente y sala inmediatamente.
Emplatar
Coloca las patatas en un plato de barro precalentado (esto mantiene el calor). Baña generosamente con la salsa brava caliente. Sirve inmediatamente. En la variante madrileña clásica se añade también un zigzag de alioli casero por encima.
Receta de Sabor & Estilo · Publicada el 15 de enero de 2026
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