
Croquetas de jamón ibérico
Las croquetas más cremosas que hayas probado: bechamel sedosa con jamón ibérico de bellota picado a cuchillo. Crujientes por fuera, fundentes por dentro. La tapa española por excelencia.
40 min
30 min
8
Difícil
Ingredientes
200 g Jamón ibérico de bellota
1 litro Leche entera
100 g Harina de trigo
100 g Mantequilla
1 pequeña Cebolla
1 pizca Nuez moscada
3 unidades Huevos batidos
300 g Pan rallado fino
1 litro Aceite de oliva suave
Preparación
Preparar el sofrito base
Pica la cebolla en brunoise (daditos muy pequeños). Derrite la mantequilla en una sartén amplia a fuego medio-bajo. Añade la cebolla con una pizca de sal y sofríe durante 8-10 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que esté completamente transparente y dulce. No debe coger color.
Incorporar el jamón
Pica el jamón ibérico a cuchillo en trocitos muy pequeños e irregulares (no lo pases por la picadora, pierde textura). Incorpora el jamón a la cebolla y sofríe 2 minutos más para que suelte toda su grasa y aroma.
Hacer el roux
Sube ligeramente el fuego a medio y añade la harina de golpe. Remueve enérgicamente con cuchara de madera durante 3-4 minutos. Esto cocina la harina cruda y forma el roux. Debe oler a galleta, nunca a quemado. El roux tendrá un color ligeramente dorado.
Añadir la leche
Calienta la leche por separado (importante: la leche debe estar caliente). Añádela al roux en tres tandas, removiendo enérgicamente con cada adición hasta que se integre por completo antes de añadir la siguiente. Esto evita grumos. Añade la nuez moscada.
Cocinar la bechamel
Baja el fuego al mínimo y cocina la bechamel durante 20-25 minutos, removiendo con frecuencia y rascando el fondo para que no se pegue. La bechamel está lista cuando se despega de las paredes de la sartén y puedes ver el fondo al pasar la cuchara. Prueba y ajusta la sal.
Enfriar la masa
Vierte la bechamel en una bandeja amplia. Alísala con un grosor uniforme de 2-3 cm. Cubre con film transparente a contacto directo (que toque la superficie) para evitar que forme costra. Refrigera mínimo 4 horas, idealmente toda la noche. La masa debe estar firme y fría.
Formar las croquetas
Con las manos ligeramente húmedas, toma porciones de unos 30g y forma cilindros ovalados. Trabaja rápido para que la masa no se caliente. Si la masa está muy pegajosa, enharina ligeramente las manos. Coloca las croquetas formadas en una bandeja con papel de horno.
Doble empanado
Pasa cada croqueta primero por huevo batido, luego por pan rallado. Repite el proceso: huevo y pan rallado por segunda vez. Este doble empanado crea una costra extra crujiente que contrasta con el interior cremoso. Refrigera las croquetas empanadas 30 minutos antes de freír.
Freír a temperatura perfecta
Calienta abundante aceite de oliva a 180°C exactos (usa termómetro). Fríe las croquetas en tandas de 4-5, sin amontonar, durante 2-3 minutos dándoles la vuelta hasta que estén uniformemente doradas. Retira sobre papel absorbente. Deja reposar 2 minutos antes de servir: el interior está volcánico.
Receta de Sabor & Estilo · Publicada el 10 de enero de 2026
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