Salmorejo cordobés

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Salmorejo cordobés

La crema fría cordobesa por excelencia: más espesa y sedosa que el gazpacho, con tomates maduros de temporada, pan de telera, ajo y un aceite de oliva excepcional. Coronado con virutas de jamón y huevo duro.

Preparación

15 min

Cocción

0 min

Raciones

4

Dificultad

Fácil


Ingredientes


Preparación

1
Preparar los tomates

Escalda los tomates 30 segundos en agua hirviendo y pélalos. Retira las semillas si son muy grandes. Trocéalos groseramente. Los tomates deben estar en su punto óptimo de maduración: muy rojos, aromáticos y ligeramente blandos al tacto.

2
Remojar el pan

Corta el pan en trozos y remójalo en un poco de agua durante 5 minutos hasta que esté bien empapado. Escúrrelo ligeramente. El pan de telera tradicional aporta la textura densa y cremosa característica del salmorejo.

3
Triturar la base

Pon los tomates pelados, el pan escurrido y el ajo (sin germen) en la batidora o thermomix. Tritura a velocidad progresiva hasta obtener una crema completamente lisa, sin ningún grumo visible. Esto puede llevar 3-4 minutos.

4
Emulsionar

Con la batidora a velocidad media, añade el aceite de oliva en hilo fino y constante, como si elaborases una mayonesa. El salmorejo debe emulsionar y espesarse, quedando una crema densa que se mantenga en la cuchara. Añade la cucharadita de vinagre y sal al gusto.

5
Refrigerar

Vierte en un bol, cubre con film y refrigera al menos 1 hora para que espese más y los sabores se asienten. El salmorejo siempre mejora con el reposo.

6
Emplatar

Sirve en boles individuales bien frío. Corona con virutas de jamón ibérico, dados de huevo duro y un generoso hilo de aceite de oliva virgen extra crudo. Algunos añaden taquitos de atún en conserva como alternativa.

Receta de Sabor & Estilo · Publicada el 28 de febrero de 2026